6 mayo 20210

5 claves para prepararse para llevar un pesario con total tranquilidad

El pesario es un tratamiento de primera línea para el prolapso de órganos pélvicos y la incontinencia urinaria de esfuerzo, utilizado por mujeres de todo el mundo desde la noche de los tiempos. Proporciona un alivio inmediato de los síntomas de estas afecciones en el 90% de los casos.

El pesario es una solución eficaz que se tolera muy bien, siempre que se sigan unas sencillas reglas que le ayudarán a prepararse para llevar el pesario y a optimizar su eficacia durante todo el tiempo que desee utilizarlo.

Las 5 reglas básicas para prepararse para llevar un pesario con tranquilidad:

  1. Consulte a un profesional sanitario para
    1. probar y determinar el modelo y la talla adecuados
    2. aprender a utilizar el pesario
    3. someterse a una reeducación pélvico-perineal y postural si es necesario
    4. realizar un seguimiento periódico
  2. Prevención y tratamiento del estreñimiento
  3. Restaurar y mantener la salud de la mucosa vaginal
  4. Elija un pesario de silicona médica (sin látex ni caucho)
  5. Relájate y descubre tu cuerpo

 

           1. Consulta y rehabilitación con un profesional sanitario

 

Existen varios tipos diferentes de pesario, en función de la patología de la paciente, los síntomas, la anatomía, la actividad sexual, la salud de la mucosa vaginal, los antecedentes quirúrgicos y la autonomía (capacidad para colocar y retirar el pesario por sí misma). ¡Y cada uno de estos modelos se presenta en 7 a 14 tallas diferentes! Por tanto, puede parecer difícil identificar el pesario adecuado. Pero si el modelo que eliges no te queda bien, o es de la talla equivocada, el pesario probablemente fracasará: no se sujetará o resultará incómodo.

Por lo tanto, para elegir el pesario adecuado hay que consultar a un profesional sanitario especializado, que realizará un examen clínico y después probará los pesarios para determinar el mejor modelo para usted, así como la talla adecuada. Durante la consulta de prueba, el profesional comprobará que te sientes cómoda, que se han corregido tus síntomas y que el pesario no se expulsa ni causa molestias.

Lea aquí nuestro artículo completo sobre lo que ocurre durante una consulta de pesario.

Por otra parte, también es importante consultar a un profesional para una gestión global y a largo plazo de su afección. A menudo es necesaria una reeducación pélvico-perineal y/o conductual y postural, antes o además de llevar el pesario, para corregir ciertos factores a lo largo del tiempo, y llevar el pesario adecuado, en el momento adecuado, con una eficacia óptima. En particular, es esencial corregir ciertos hábitos y adoptar una buena postura en las actividades cotidianas, como levantar una carga, hacer deporte o… ir al baño correctamente.

Por último, es esencial consultar a un profesional sanitario para :

  • Prepararte para llevar el pesario: tratar cualquier estreñimiento, comprobar el estado de la mucosa vaginal y prescribir cualquier suplemento local (hormonal o de otro tipo) que deba iniciarse antes de las pruebas con el pesario;
  • Enseñarle a utilizar el pesario y comprobar con usted que sabe manejarlo y que se siente cómoda con este nuevo compañero;
  • Realizar un seguimiento periódico, especialmente si no se quita el pesario usted misma con regularidad.

 

          2. Prevención y tratamiento del estreñimiento

 

El estreñimiento puede ser un factor de fracaso o incomodidad cuando decides llevar un pesario. Al provocar una presión adicional en el recto, puede hacer que el pesario resulte incómodo o doloroso, dar la impresión de que presiona la vejiga o el pubis y, a veces, incluso dificultar la micción. El estreñimiento también puede impedir que el pesario se ajuste correctamente.

Por lo tanto, es importante tratar el estreñimiento antes de probar un pesario, y más aún antes de colocarlo, para optimizar su eficacia y evitar la expulsión o las molestias.

Así pues, si todo va bien con el pesario durante un periodo y de repente lo pierdes o sientes molestias o presión, conviene comprobar si esto se corresponde con un episodio de estreñimiento. Si es así, trata el estreñimiento, con la ayuda de un profesional sanitario si es necesario. Puedes retirar el pesario mientras restableces tus movimientos intestinales normales si te resultan molestos. Si el problema con el pesario persiste una vez resuelto el estreñimiento, debe consultar a un profesional sanitario para buscar otra causa y volver a probar con el pesario si es necesario.

Por supuesto, el estreñimiento puede ser una consecuencia del prolapso, sobre todo si se trata de un rectocele (prolapso del recto). Por lo tanto, el pesario puede, al corregir el prolapso, ayudar a corregir el estreñimiento.

Pour vous aider à lutter contre la constipation, et éviter d’expulser le pessaire lorsque vous allez à la selle, un conseil très précieux : surélevez légèrement les pieds en les posant sur un marchepied ou une petite poubelle de salle de bain par exemple, et ne poussez pas. Cette bonne habitude vous permettra également d’éviter d’aggraver un prolapsus. 

Hemos escrito un artículo sobre los buenos hábitos en el aseo, que puede leer haciendo clic aquí.

 

          3. Restaurar y mantener la salud de la mucosa vaginal

 

Es importante que la mucosa vaginal esté suficientemente trófica, hidratada, resistente y elástica cuando lleves un pesario, para :

  • maximizar su comodidad
  • limitar los efectos indeseables (secreción, irritación)
  • mantener el pesario en su sitio

Por eso, cuando se utiliza un pesario, se suele recomendar un tratamiento local hidratante (hormonal o de otro tipo), sobre todo para las mujeres menopáusicas o próximas a la menopausia. Este complemento local se presenta en forma de crema o de óvulo.

Se aconseja empezar a aplicar la crema, el gel o los óvulos entre tres semanas y un mes antes de las pruebas y la colocación del pesario. Estos tratamientos son perfectamente compatibles con tu pesario de silicona, y deben continuarse mientras lo lleves.

 

 

          4. Elija un pesario de silicona médica (sin látex ni caucho)

 

El siguiente paso es comprar el pesario. Es esencial que elijas un pesario de silicona médica para evitar efectos indeseables (infección o irritación) y garantizar tu comodidad.

La silicona médica es el material mejor tolerado por las mucosas, incluso tras un contacto prolongado durante varios meses, y no provoca reacciones alérgicas ni irritaciones, a diferencia del látex, el caucho o el plástico. La silicona no es porosa, por lo que no favorece el crecimiento microbiano en la superficie del pesario, a diferencia de materiales porosos como el látex o el caucho.

Su suavidad y flexibilidad también lo convierten en el material más cómodo y fácil de manipular, sobre todo a la hora de insertar y extraer el pesario.

Por último, es un material que dura mucho más que los pesarios de caucho y látex, que no duran más de 6 meses. Los pesarios de silicona médica suelen tener una vida media de unos 2 años o más.

           

          5. Relájate y descubre tu cuerpo

 

Muchas mujeres sienten aprensión al utilizar el pesario por primera vez. Esto es perfectamente normal, ¡y ocurre con todas las primeras veces! Sin embargo, cuanto más tensa estés, más difícil puede resultar el manejo. Así que vamos a explorar algunas formas de ayudarte a relajarte lo máximo posible y hacer que estas primeras experiencias te resulten más fáciles 🙂

Aquí tienes algunas cosas para tranquilizarte.

Tu pesario no puede perderse en tu cuerpo, ni ir demasiado lejos o demasiado profundo.

La vagina está cerrada por el cuello uterino y el fondo vaginal (si ya no tienes cuello uterino tras una histerectomía, la vagina sigue cerrada por el fondo vaginal). Por lo tanto, tu pesario no puede ir a ninguna parte, y puedes empujarlo hacia abajo y llevarlo sin preocupaciones. Si no llegas a él cuando quieres quitártelo, no te preocupes: puede ser que tu vagina sea simplemente profunda, o que tus dedos sean un poco cortos. Cada anatomía es única, y cada vagina también. Para obtener consejos sobre cómo retirar el pesario, haz clic aquí.

Su pesario está diseñado para que sea fácil de colocar, por lo que no puede equivocarse.

De hecho, es muy difícil equivocarse y colocarlo incorrectamente. En general, todo lo que tienes que hacer es empujarlo suavemente en la parte posterior de la vagina y dejar que tome su forma y se coloque de forma natural.

No puedes hacerte daño ni empeorar tu prolapso.

Ve con cuidado, pero sin miedo. Desabróchate bien si es un cubito y no tires del cordón.

No es necesario adoptar medidas higiénicas específicas.

No es necesario desinfectar ni esterilizar el pesario: no es estéril, ni falta que hace, como no lo es tu vagina.

Tampoco es necesario lavarse la vagina más a menudo, ya que se limpia sola gracias a su microbiota (la famosa “flora vaginal”, compuesta principalmente por lactobacilos, que protegen tu equilibrio íntimo). En cuanto a la vulva, es decir, la zona externa, los ginecólogos recomiendan lavarla sólo con agua, eventualmente con un jabón suave supergraso o un jabón ginecológico en caso de desequilibrio.

Basta con limpiar el pesario regularmente con agua y jabón neutro (cada noche para el cubito).

Como ves, la clave es estar relajada 🙂

Las primeras veces, no dudes en crearte un pequeño “capullo”. Elige un entorno íntimo, tranquilo y relajante. Túmbate y haz algunos ejercicios de respiración, intentando contraer y soltar el perineo varias veces seguidas para asegurarte de que lo relajas al máximo. El uso de un espejo también puede ayudarte a visualizar mejor y tranquilizarte. No dudes en hacer una pequeña sesión de meditación, relajación o coherencia cardiaca. Y no dudes en ponerte música relajante y explorar la vagina con los dedos.

Ahora ya estás lista para ponerte el pesario con total tranquilidad 🙂

Si tiene la más mínima duda, póngase en contacto con nosotros por teléfono en el +33 1 84 60 24 22 (confidencial y sin recargo): nuestro equipo estará encantado de ayudarle y responder a todas sus preguntas.

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