Aunque afecta al 50 % de la población, el prolapso sigue siendo hoy en día una patología tabú, porque posee connotaciones negativas y se puede vivir con vergüenza, incomprensión, ira o desesperación. Muchas mujeres, de todas las edades, no se atreven a hablar de ello, no acuden al médico y no saben que el prolapso no es una fatalidad y que se puede prevenir y controlar.
En MyLittlePessaire, creemos que es importante romper estos tabúes, ayudar a las mujeres a entender su cuerpo y su funcionamiento, y empoderarlas. ¿Qué factores favorecen la aparición de un prolapso? ¿Qué tratamientos hay? ¿Cómo llevarlo mejor? ¿Cómo recuperar el control del cuerpo y la feminidad? ¿Cómo recuperar la calidad de vida a la que todas tenemos derecho y moverse con total libertad?
3 órganos pueden verse afectados por el prolapso:
Es habitual que los prolapsos de varios órganos estén relacionados. Se habla, por ejemplo, de cistocele de tracción cuando el histerocele provoca el descenso de la vejiga. Los 3 órganos pueden sufrir un prolapso.
La importancia de un prolapso se expresa en 4 grados, según cuánto hayan descendido los órganos:
En resumen, los síntomas más comunes del prolapso son los siguientes:
- Pesadez pélvica
- Dolores
- Dispareunia (dolor durante el coito)
- Malestar al mantener relaciones
- Trastornos urinarios
- Trastornos anorrectales y trastornos del tránsito
¿A quién afecta?
El prolapso de órganos pélvicos es una patología que afecta principalmente a las mujeres, durante el embarazo o después del parto, y en el momento de la menopausia. Los cambios hormonales que ocurren durante las diferentes etapas de la vida de la mujer conducen a una pérdida de elasticidad y tonicidad de los ligamentos y las fibras musculares, que dejan de sostener igual de bien los órganos de la pelvis menor. El trabajo de parto también puede distender o desgarrar los ligamentos o los músculos pélvicos y así causar un futuro prolapso o preparar el terreno para que surja.
Este trastorno es muy común: se estima que una de cada dos mujeres se ve afectada por un prolapso en algún momento de su vida, aunque no siempre presente síntomas.

La idea de que el prolapso solo afecta a las mujeres mayores es errónea. Es común que las mujeres jóvenes, especialmente después del parto, sufran prolapsos, incluidos prolapsos importantes de grado III o IV. Según algunos estudios, el 83 % de las mujeres sufren un prolapso 6 meses después del parto, la mitad de las cuales padece un prolapso de grado II. Las mujeres deportistas, en particular las deportistas de alto nivel, también puede verse afectadas.
¿Cómo aparece el prolapso?
Los órganos de la pelvis menor (el útero, la vejiga y el recto) se mantienen en su lugar mediante un conjunto muscular y ligamentoso a menudo denominado «perineo». En pocas palabras, estos órganos cuelgan de los ligamentos y los sostienen un conjunto de músculos, conocidos como «cinturón perineal» (por su función dinámica, en lugar del inerte «suelo pélvico»), que forman haces entre el pubis y el sacro. Este conjunto está atravesado por un gran orificio, la vagina, que crea así una «zona frágil».
El prolapso lo causa un debilitamiento o estiramiento de los ligamentos de los que cuelgan los órganos pélvicos. Demasiado distendidos, estos ligamentos dejan de cumplir correctamente su función, que es la de mantener estos órganos en su sitio. Estos últimos tienden a deslizarse hacia abajo por efecto de la gravedad y cargan su peso sobre los músculos del cinturón perineal. Si estos músculos también se debilitan, se relajan o se estiran en exceso, dejan de poder garantizar la función de apoyo y cierre, especialmente a la altura de la uretra y del recto: los órganos ya no se mantienen en su sitio y se hunden más a través de la pared vaginal. La distensión de los ligamentos de los órganos pélvicos tenderá entonces a aumentar, ya que ya no se benefician del apoyo del perineo y, por tanto, se ven aún más presionados por el peso de los órganos… Así es que es un círculo vicioso.
Desgraciadamente, cuando fallan las estructuras de suspensión es una quimera pensar en «tensarlas» por un simple trabajo de contracción perineal. El tratamiento deberá ser más completo.
¿Qué factores de riesgo causan prolapso?
Los factores de riesgo que pueden favorecer el prolapso de los órganos pélvicos son numerosos y, a menudo, deben combinarse para dar lugar a la patología. Los factores más importantes son los factores obstétricos y hormonales, pero la genética y el estilo de vida también tienen una gran influencia.
Embarazo, parto vaginal, multiparidad, desgarro del perineo…
Menopausia, hipoestrogenia
Estreñimiento crónico, trastornos respiratorios que causan tos violenta y frecuente
Antecedentes de cirugía pélvica, histerectomía
Envejecimiento de los tejidos
Determinadas actividades físicas (correr y deportes de impacto en general, esfuerzos importantes en los abdominales), trabajos que requieran cargas pesadas regulares, modificación de la postura ligada al uso de determinados zapatos, obesidad/sobrepeso
Debilidad del tejido conectivo, hiperlaxitud, síndrome de Ehlers-Danlos
La rehabilitación toracoabdominoperineal
La rehabilitación toracoabdominoperineal (a menudo llamada «rehabilitación perineal») sirve para hacer balance de la situación (evaluación) a fin de definir claramente las causas del prolapso y de establecer las sesiones necesarias. Puede permitirnos fortalecer los músculos del cinturón pélvico y así mejorar la sujeción los órganos y quitar peso a los ligamentos de los que cuelgan. Por otra parte, no permite recuperar los ligamentos que, si están distendidos, permanecerán así. La rehabilitación no se limita a fortalecer los músculos del perineo. También permite corregir posibles hipertonías, pérdidas de control, malos hábitos (esfuerzo defecatorio, estreñimiento, respiración, deporte), problemas posturales, etc.
Un terapeuta especializado (kinesioterapeuta o comadrón) supervisa la rehabilitación, pero la autorrehabilitación en casa también es importante. La rehabilitación es una solución terapéutica y preventiva.
El pesario
Este pequeño dispositivo médico de silicona se inserta en la vagina para volver a colocar correctamente los órganos y eliminar así varios síntomas relacionados con el prolapso. Es una solución conservadora, flexible y reversible, que se puede utilizar de forma continuada, temporal u ocasional, como solución terapéutica o preventiva. El pesario, que es una alternativa eficaz a la cirugía, también sirve como complemento de esta: permite aguardar la operación sin tener que sufrir los síntomas del prolapso, preparar las mucosas para la operación y anticipar el impacto de la operación sobre la sintomatología (permite, en particular, detectar una posible incontinencia enmascarada por el prolapso). El pesario también es una solución terapéutica y preventiva. No cura, sino que alivia y aporta un verdadero confort en la vida diaria y durante las actividades físicas o deportivas.
La cirugía
Consiste en volver a colocar los órganos pélvicos con técnicas adaptadas a cada patología. Puede realizarse por vía alta (promontofijación, con anestesia general) o por vía baja (anestesia local mediante epidural). Actualmente, las recomendaciones tienden más hacia la promontofijación. Esta operación se realiza mediante celioscopia, es decir haciendo pequeños agujeros de unos pocos milímetros en el abdomen, por donde se introducirán las prótesis. La cirugía del prolapso generalmente requiere un ingreso hospitalario de uno o dos días, pero también se puede realizar de forma ambulatoria. El principal riesgo es el de una recurrencia, el envejecimiento de los tejidos que continúa después de la operación, especialmente en caso de esfuerzo crónico. En el caso de la promontofijación, el riesgo es esencialmente el de una modificación de la estática pélvica con descompensación de otra etapa, o incluso el de una complicación a la altura de las prótesis. La incontinencia urinaria de esfuerzo también puede salir a la luz tras la cirugía y darse en el posoperatorio, si no se ha identificado de antemano.

Para ayudarle a vivir mejor con su prolapso
No hay nada más importante que informarse y abrir un diálogo. No está solo y le agradecemos que comparta sus experiencias. No dude en consultar nuestras preguntas frecuentes, que encontrará aquí.
Un prolapso también se puede paliar con medidas relacionadas con la higiene diaria (hablamos de reeducación conductual):
- Medidas dietéticas en caso de sobrepeso u obesidad
- Tránsito mejorado, aprender a defecar correctamente (postura y respiración)
- Postura y respiración al hacer ejercicio físico
- Tratar la tos crónica
Finalmente, el tratamiento dirigido a los trastornos menopáusicos también puede estar indicado para mujeres con atrofia vulvovaginal, en particular la terapia de sustitución hormonal (salvo contraindicaciones). Este tipo de tratamiento, al restablecer el equilibrio hormonal, mejora la troficidad y elasticidad de las mucosas vaginales y, por tanto, reduce su caída y las hace más resistentes al peso ejercido por los órganos de la pelvis.
Este tipo de tratamiento también se suele prescribir junto con otras soluciones terapéuticas. En particular, permite optimizar la tolerancia al pesario evitando que este cause una posible irritación vaginal o erosiones en una mucosa demasiado frágil.
¿Qué tratamiento elegir?
La elección del tratamiento depende totalmente de ti.
Depende de 3 elementos (en este orden):
- Tus preferencias
- Tu patología
- La gravedad y la naturaleza de tus síntomas.
El profesional sanitario debe ofrecerte y explicarte todos los tratamientos para permitirte tomar una decisión fundamentada que realmente cumpla con tus expectativas. Una vez más, las distintas opciones terapéuticas pueden ser complementarias y no necesariamente excluyentes. Tu elección puede cambiar con el tiempo, en función de tu vida y tus síntomas.
-
Braguita de sujeción para la pesadez pélvica – Pelvinity
79,90 €Para aliviar las molestias pélvicas y vulvares
La braguita de sujeción patentada Pelvinity es una innovación francesa que proporciona una sujeción tranquilizadora y ajustable del suelo pélvico mediante una suave compresión.
Pelvinity puede ayudar a aliviar la pesadez pélvica asociada a :
- varices vulvares
- síndrome de congestión pélvica
- prolapso precoz o moderado
- las secuelas del parto
-
Emy – Sonda de rehabilitación perineal domiciliaria conectada
EAN : 3770011873104165,00 €Continuar la rehabilitación perineal en casa
La sonda perineal conectada Emy es una innovación médica francesa patentada y desarrollada en colaboración con profesionales sanitarios. Permite a todas las mujeres completar su reeducación pélvico-perineal en casa, sustituyendo a las sesiones con un fisioterapeuta o una matrona. La sonda Emy se conecta a una aplicación móvil en la que se proponen 32 divertidos ejercicios médicos para tonificar el perineo y combatir la incontinencia urinaria.
Su eficacia está clínicamente probada, y es una solución motivadora que permite progresar rápidamente.
-
Pesario Cubo Tandem Arabin
98,95 €Una solución para rectoceles, grandes prolapsos e incontinencia urinaria de esfuerzo
El pesario Arabin Cubo Tándem Perforado está diseñado para proporcionar un apoyo eficaz a las mujeres que sufren prolapso de órganos pélvicos y/o incontinencia urinaria de esfuerzo.
La combinación de los volúmenes de dos cubos fijados uno encima del otro, combinada con el efecto de succión creado por sus 10 lados cóncavos, hace que este modelo sea adecuado para rectoceles y prolapsos importantes. Su forma es especialmente apreciada en los casos de rectocele, incontinencia urinaria de esfuerzo y ausencia total de tono en las paredes vaginales, en los que otros modelos de pesario (incluido el pesario Cubo “simple”) no son suficientes, sobre todo en los casos de oquedad o ausencia del cuello uterino.
NB: Si el pesario Tándem se compone de 2 tamaños diferentes, el prescriptor especifica qué cubo debe colocarse en la parte inferior. (Por ejemplo, el tamaño del pesario de la imagen es “T1+2”: El cubo de tamaño 1 es el que se coloca en la parte inferior, el que se introduce en último lugar en la vagina y al que se fija el cordón).
-
Pesario de Anillo plegable con soporte Milex
59,95 €Facilidad de uso y apoyo reforzado
El pesario de anillo con soporte es una solución terapéutica de primera línea para proporcionar un apoyo eficaz para el prolapso de la vejiga o del útero.
Completamente plegable gracias a sus dos marcas, combina la facilidad de uso del anillo con un apoyo reforzado gracias a su membrana flexible perforada.
El pesario de anillo con soporte Milex se ha diseñado respetando el equilibrio entre flexibilidad, para garantizar la comodidad y facilidad de uso, y rigidez, para asegurar un apoyo eficaz.
-
Pesario de cubo perforado Milex
59,95 €El apoyo infalible
El pesario de cubo perforado Milex se ha diseñado para brindar un apoyo eficaz y cómodo a las mujeres que padecen cualquier tipo de prolapso o de incontinencia urinaria de esfuerzo, incluso en caso de dilatación, falta total de tonicidad en la pared vaginal o ausencia de cuello uterino.
La eficacia del soporte que proporciona este pesario se debe a la combinación de su volumen y del efecto de succión creado por sus 6 lados cóncavos, que se adhieren «como una ventosa» a las paredes vaginales.
-
Pesario Dish (Plato) uretral Milex
59,95 €El pesario de plato uretral Milex se recomienda para mujeres con incontinencia urinaria de esfuerzo, con o sin prolapso.
El pesario de plato, que incluye un botón que se coloca debajo de la uretra para estabilizarla, limitar la hiperlaxitud uretral y compensar la insuficiencia del esfínter, permite corregir las pérdidas de orina de esfuerzo y los síntomas de un posible prolapso.
Se puede llevar durante la práctica deportiva, en determinados momentos del ciclo o de forma continua: ¡tú eliges!
¿Es posible prevenir el prolapso?
Somos mamíferos bípedos, por lo que, lamentablemente, poco podemos hacer con respecto a la gravedad y el peso que soportan a lo largo de nuestra vida los órganos de nuestra pelvis menor.
Sin embargo, existen formas de proteger los ligamentos y los músculos del cinturón perineal y de reducir el riesgo de prolapso. Y hay formas de detener la progresión de un prolapso en un estado inicial o incluso asintomático.
- Preparación para el parto
-
- La rehabilitación perineal (especialmente después del parto, pero también durante toda la vida)
- La educación en los gestos de la vida cotidiana (micción, ir al baño, levantar un objeto pesado…)
- Educación para la práctica deportiva (respiración, postura…): descubre en particular los talleres ofrecidos por la asociación francesa Sport & Spécificités Féminines
- El uso del pesario
-
- Durante la práctica de actividades de riesgo para el perineo (deporte, transporte de cargas pesadas)
- Durante los períodos en los que se ejerce una fuerte presión sobre el perineo (embarazo, episodios de tos crónica)
- Al diagnosticar la aparición de prolapso, incluso asintomático, para evitar el agravamiento y la aparición de síntomas
- Durante la práctica de actividades de riesgo para el perineo (deporte, transporte de cargas pesadas)



















